Una de las grandes sorpresas del ciclo de mercados Del Campo madrileño a tu Mesa ha llegado de la mano de Ibéricos de Madrid JP Marabotto, un proyecto que ha despertado la curiosidad de cientos de visitantes al descubrir que en la Comunidad de Madrid también se cría cerdo ibérico en montanera. Muchos se acercaban al puesto convencidos de que la producción de ibérico era exclusiva de regiones como Extremadura o Salamanca, y se marchaban sorprendidos al conocer que, en tierras madrileñas, también existen dehesas donde estos animales completan su ciclo de forma tradicional.
La incredulidad fue una constante en las diferentes ferias celebradas dentro del programa. "¿De verdad hay cerdo ibérico en Madrid?" fue una de las preguntas más repetidas por el público. Precisamente ese factor sorpresa se convirtió en una excelente oportunidad para dar a conocer una producción local que apuesta por la calidad y por mantener los estándares de una elaboración artesanal, desde la cría de los animales hasta la obtención de embutidos y jamones de primera categoría.
Natalia de Gustín Pinto, una de las responsables del proyecto en los mercados, explicó con orgullo el carácter único de su proyecto: "Somos los únicos cerdo ibérico criado en la Comunidad de Madrid. Los criamos hasta el sacrificio, que después se hace en Guijuelo. Lomo, jamón, chorizo, salchichón…. Dicen que el mejor cerdo ibérico es el de Extremadura, pero os aseguro que si probáis este no tenéis nada que envidiar". Los cerdos se crían en dehesas que forman parte del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, sitas en la Finca Las Tejoneras, la Finca Vallejo Miguel y la Finca Los Hoyos, todas ellas entre Manzanares el Real y Becerril de la Sierra
Con iniciativas como la de Ibéricos de Madrid JP Marabotto, el ciclo "Del Campo madrileño a tu Mesa" vuelve a demostrar la riqueza y diversidad de la producción agroalimentaria madrileña. Más allá de romper tópicos, estos mercados permiten acercar al consumidor productos de proximidad con identidad propia y descubrir que la excelencia gastronómica también tiene sello madrileño.